Acepción de revolución es la medida unitaria en el transcurso de un ciclo determinado. En esas estoy cuando me increpan para que defina, o nominalice, o categorice, o axiomice la r-eVolución. Me asombro al oir mi voz atreviéndose a meter baza en un Movimiento conformado por varios movimientos de multitudes. Dice, mi voz, sabiendo, por experimentarlo en carne y alma propias, cómo hace el Imperio para calzar -en el sentido de inmovilizar- las revoluciones internas de la masa de producción y consumo. Cómo las cosifica, o encaja deteniéndoles, del centro de su ser, el corazón, o pulmón, o rueda r-eVolucionaria. Se entiende pues en tales circunstancias cómo esta masa gravita en un limbo, sin avance, sin evolución, sin desarrollo. Así, al menos en un cierto sentido, cuando uso la palabra r-eVolución apunto a un impulso vital en movimiento. Una cierta música, o resonancia sonando y no en silencio. A un devenimiento de la potencia.
En esta no quietud, o no estancamiento estriba la prescindibilidad de una cabeza para el Movimiento de Movimientos. No necesita la Multitud líderes ni dirigentes, ni siquiera organizantes o gobernantes. En esta r-eVolución, a quien le yira el Ser, hace lo que hace y está bien.
Caso y cosa es r-eVolucionar el redil y otro caso y otra cosa es qué opinaran los pastores, los políticos, los banqueros, las familias y los superdimensionales de ello.