Sólo avanza, Kronos se aleja y no pretende volver. Nos está atravesando, al sesgo, rectilíneo, en flujo, y cree que cuando acabe de cruzarnos, y a su paso sólo cadáver y ceniza haya quedado, nueva línea, recta encontrará. Mas, es curvo: el horizonte no es horizontal sino curvo. Entonces, ¿qué hará, o qué será de Kronos cuando a su boca le toque comer su mierda?
Rompecabezas: ¿Queda vida en el eco resonando de los últimos latidos de unos corazones que se paran?¿Quedan mojados, digamos húmedos, los cables cuando la corriente eléctrica ha sido desenchufada?